La pandemia del COVID puso en el centro de los debates el papel de la escuela y de las estrategias  para mantener la continuidad pedagógica. 

Por un lado, vuelven a alzarse las voces que hablan del fin de la escuela, ofreciendo en su reemplazo plataformas privadas para el desarrollo de contenidos. Por el otro, están quienes reivindican que la escuela es irremplazable, en tanto es la institución que garantiza -junto al derecho a la educación- un conjunto de derechos básicos.

Defender la escuela no significa, por otro lado, rehuir a la imperiosa necesidad de trabajar en su transformación, de continuar construyendo una escuela democrática, que promueva saberes de cooperación, encuentros horizontales y de preservación de lo común.

Este Diploma está diseñado como una conversación en torno a los aportes del pensamiento pedagógico en América Latina, estableciendo una abordaje crítico y creativo de algunos de los tópicos centrales que hacen a la vida en las escuelas.